Celaya, Gto; Casi dos meses y medio han pasado desde aquella noche en que Ricardo Iván Sánchez Vázquez salió de su casa en la colonia Insurgentes y ya no regresó.
Desde entonces, para Martha Vázquez González los días han transcurrido entre preguntas sin respuesta, recorridos, llamadas y la esperanza de que alguien pueda aportar una pista que permita saber dónde está su hijo.
Ricardo Iván tiene 36 años y padece una discapacidad intelectual. Aquella noche salió para acudir a unas pláticas de Alcohólicos Anónimos, una actividad a la que acostumbraba asistir aunque él no consumía bebidas alcohólicas. Su madre recuerda que normalmente regresaba alrededor de las 11 de la noche, pero esa vez no volvió.
“Fue en la noche, él salió de ahí porque iba a unas pláticas de alcohólicos, él no está bien, de la edad que tiene le faltó maduración en su cerebro y tiene un poco menos de edad y salió a las pláticas que les gustaba ir y a veces salía a otros lados con las personas de ahí y siempre llegaba a las 11 pero no llegó”, recordó entre lágrimas.
Desde ese momento comenzó una espera que para Martha parece no tener final.
“Es muy conocido en la colonia y todos dicen que es buen muchacho, cada quien sabemos los hijos que tenemos, por lo que nos dijo la fiscalía a lo mejor alguna persona lo tiene trabajando y nos dijeron que lo siguiéramos buscando”, señaló.
Conforme la familia comenzó a investigar qué había ocurrido aquella noche, apareció un dato que aumentó todavía más las dudas.
La Fiscalía General del Estado les informó que Ricardo Iván había sido detenido por la Policía Municipal la noche del 30 de mayo, afuera de una tienda Oxxo ubicada sobre la avenida 2 de Abril.
De acuerdo con la información proporcionada a la familia, habría participado en una riña afuera del establecimiento. Sin embargo, cuando sus familiares buscaron confirmar qué había ocurrido después de esa detención, encontraron una irregularidad que hasta ahora no han podido esclarecer: no existe registro de su ingreso al centro de detención de la Comandancia Norte, aunque sí aparece documentada su salida.
Martha acudió entonces a barandillas para intentar reconstruir los últimos momentos en los que se tuvo conocimiento de su hijo.
“Fuimos a barandillas y lo detuvieron el 30 y salió el 31 de mayo, solicitamos las cámaras para ver y nos dijeron que los videos ya se habían borrado”, dijo.
Ricardo Iván es conocido por su afición al baile. Formaba parte de un grupo de danza que participaba en fiestas patronales de distintas comunidades.
Su familia sabía que en ocasiones podía ausentarse durante algunos días. Por eso, al principio esperaron.
“A veces se iba unos días y llegaba o se iba a San Juan caminaba una semana antes y la verdad nos esperamos tres semanas y fuimos a fiscalía para los datos y nos dieron la carpeta de las personas que han encontrado y no queda más que esperar”, indicó.
En este tiempo, Martha ha recibido información de personas que aseguran haber visto a Ricardo Iván en distintos puntos. Cada aviso representa una posibilidad y, al mismo tiempo, una nueva incertidumbre.
“Nos han dicho que lo han visto en algunos lugares pero hemos ido y nada. Una persona me dijo que lo habían visto cerca del jardín con otra persona que era una señora que lo traía de la mano”, afirmó.
La familia ha acudido a esos lugares, ha buscado y preguntado, pero hasta ahora ninguna de esas pistas ha permitido encontrarlo.
En medio de la incertidumbre, Martha encontró apoyo en quienes conocen de cerca la angustia de buscar a un ser querido: otras madres buscadoras.
Ellas la han acompañado y orientado en el proceso de denuncia, además de explicarle cómo fortalecer la carpeta de investigación y qué pasos seguir ante la falta de información.
Por ello, Martha decidió hacer nuevamente público el caso de su hijo y pedir que cualquier persona que tenga información ayude a encontrarlo.
Ricardo Iván es de complexión robusta, tez morena, frente amplia, cejas delgadas, cara ovalada, nariz y boca grandes y labios gruesos. Mide aproximadamente 1.64 metros. Tiene cicatrices en el brazo derecho, del pecho al abdomen.
El día de su desaparición llevaba una sudadera con capucha color negro, pantalón de mezclilla y tenis negros. En el cuello llevaba un cordón negro con una llave.
Martha no busca únicamente una respuesta sobre lo ocurrido aquella noche. Busca volver a ver a su hijo.
Y mientras esa respuesta no llega, continúa esperando que una llamada, un mensaje o el recuerdo de alguien que lo haya visto pueda romper el silencio de casi dos meses y medio.
Finalmente, pidió a cualquier persona que tenga información sobre el paradero de Ricardo Iván que se comunique con las autoridades para ayudar a localizarlo, a través del número de WhatsApp de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas: 473 139 6457.
