Celaya, GTO.- Las amenazas contra inspectores de Protección Civil de Celaya se han intensificado durante los operativos para evitar el almacenamiento y quema de pirotecnia, al grado de que algunos trabajadores han sido amedrentados con armas de fuego, principalmente en comunidades.
Salomón Ocampo Mendoza, director de Protección Civil, señaló que ante estas situaciones han tenido que coordinarse con elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guardia Nacional (GN) y Policía Municipal para realizar las intervenciones y evitar poner en riesgo al personal.
“Estamos tratando de evitar la quema en la medida de lo posible sin exponer al personal, ya que ha habido situaciones en las cuales el personal ha sido amenazado. Por eso estamos interviniendo con las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno, sobre todo, el apoyo es con Sedena, GN y Policía Municipal porque sí hemos tenido amenazas tanto en zona urbana como en comunidades”, indicó.
Explicó que algunas intimidaciones han sido verbales, pero también se han presentado casos en los que se advierte a los inspectores que serán agredidos si no abandonan el lugar.
El funcionario señaló que estas condiciones han complicado los recorridos para hacer cumplir la prohibición que existe en el municipio.
Solo decomisan 12 kilos en septiembre
Durante septiembre, Protección Civil ha asegurado únicamente alrededor de 12 kilogramos de pirotecnia en la zona centro, material que será puesto a disposición de la Fiscalía.
“Hemos hecho recorridos sobre todo en los reportes que nos han estado dando y se estuvieron dando recorridos también con los festivales que había, tuvimos un decomiso pequeño de unos 12 kilos en la zona centro y ya está para ponerse a disposición de la Fiscalía y seguiremos trabajando”, explicó Ocampo Mendoza.
Uno de los incidentes ocurrió durante los festejos de San Miguel Arcángel, en una vivienda de la calle Nicolás Bravo, en la zona centro.
Los inspectores acudieron al domicilio para intentar asegurar la pirotecnia, pero los habitantes se negaron. Finalmente se acordó que no realizarían la quema; sin embargo, aproximadamente 15 minutos después de que el personal se retiró, la pirotecnia fue detonada.
“Ya se había llegado y se trató de asegurar la pirotecnia, hubo una negación por parte de la población y se quedó que no iba a haber quema y a los 15 minutos se realizó la quema y van a tener su sanción al responsable”, señaló.
La sanción podría alcanzar hasta 100 mil pesos, considerando la acumulación de agravantes, de acuerdo con información extraoficial.
Pirotecnia se mantiene pese a prohibición
Ocampo Mendoza recordó que en Celaya está prohibido almacenar, vender y quemar pirotecnia, una medida implementada después de las explosiones ocurridas en la Central de Abastos el 26 de septiembre de 1999, conocidas como el Domingo Negro, que dejaron 72 personas fallecidas y más de 300 lesionadas.
A pesar de la prohibición, durante los festejos del Barrio de San Miguel se registró la quema de grandes cantidades de pirotecnia, principalmente durante las primeras horas de este lunes.
El director explicó que uno de los principales problemas es que los inspectores llegan a los sitios donde se reporta la posible presencia de pirotecnia, pero en ocasiones no encuentran el material. Posteriormente, los organizadores regresan para instalarlo y realizar las detonaciones.
“Estamos hablando de una zona con mucha población en la zona urbana, desconocemos cuánto es la cantidad que pudieran tener almacenada o si la estén llevando al momento para ser instalada, hemos llegado a algunos lugares donde se hace la revisión y no se encuentra la pirotecnia y más tarde montan, instalan y empiezan a hacer las quemas”, indicó.
Advirtió que esta práctica representa un riesgo elevado, principalmente porque el material puede ser manipulado por personas que no cuentan con conocimientos para su manejo.
“Es un riesgo alto ya que la pirotecnia es material peligroso que si no se sabe utilizar, no está siendo manipulado por una persona que sea la responsable y tenga el conocimiento de cómo utilizarlo, puede ser mucho más grave la situación, ya que en muchas ocasiones es manejada por la gente que la compra”, señaló.
Inspectores retiran equipo después de las quemas
El personal de Protección Civil también ha retirado máquinas, controladores, mecheros y disparadores utilizados para las quemas; sin embargo, en varios casos estas acciones ocurren después de que la pirotecnia ya fue detonada.
Ocampo Mendoza explicó que parte del material suele permanecer dentro de viviendas particulares o en azoteas, lo que dificulta que los inspectores puedan intervenir directamente.
“La mayoría de la pirotecnia está colocada en inmuebles privados, dentro de casas o en las azoteas, es una situación donde no nos dejan proceder y evitar una confrontación con la población y obviamente se retira el personal”, mencionó.
Ante esta situación, Protección Civil buscará nuevamente acercarse con las parroquias para trabajar con los responsables de las festividades y explicar los riesgos que implica la quema de pirotecnia.
“Volver a sentarnos con las parroquias para que vean con los feligreses, entendemos la parte que hay mucha gente que les hace la donación de la pirotecnia para que puedan hacer las quemas, pero seguimos con la prohibición en el municipio y no se pueden hacer las quemas. Tenemos que volver a tratarlo con ellos para que estén en condiciones de seguridad y evitar una exposición de la población”, concluyó.
