Villagrán, Gto; Comerciantes locales de temporada, agrupados en la Asociación “El Aguaje”, denunciaron que el gobierno municipal pretende negarles los permisos de venta para el Día del Padre y reubicarlos de manera definitiva fuera del jardín principal, enviándolos a las instalaciones de la feria, un espacio que, aseguran, carece de condiciones básicas para el comercio.
El conflicto afecta directamente a entre 100 y 200 comerciantes de la zona urbana, cifra que asciende hasta 600 personas durante las temporadas altas, según mencionaron los afectados, en su mayoría mujeres jefas de familia.
Señalan que la medida impulsada por la administración de la alcaldesa Cinthia Teniente afecta severamente su economía. Acusan que la administración prohíbe la venta a los comerciantes originarios de Villagrán, pero permite que vendedores que vienen de otras ciudades sigan operando en el centro del municipio.
También expusieron que hay condiciones deficientes en la feria, pues el espacio propuesto para la reubicación no cuenta con alumbrado público, seguridad, ni afluencia de clientes. Además, advierten que con la llegada de las lluvias, el lugar de terracería se convertirá en un lodazal.
Antecedentes de fracaso: Los vendedores recordaron que en el pasado ya intentaron trabajar en esa zona periférica, pero tuvieron que regresar al centro debido a la ausencia total de ventas.
“Villagrán es un pueblo muy pequeño para mandarnos a una orilla. Aquí en el centro vienen a comerse un taco o tomar una nieve; allá no hay casas ni población. En lugar de tener ganancias, vamos a tener pérdidas”, explicó uno de los afectados.
La notificación de esta medida fue dada a conocer por el director de Fiscalización del municipio, lo que provocó la movilización de los vendedores. Jorge Mendoza Samaniego, representante legal de la Asociación “El Aguaje”, junto con el grupo de inconformes, solicitaron la intervención del síndico municipal, quien se comprometió a abogar por ellos para buscar una solución favorable.
Finalmente, los comerciantes hicieron un llamado directo a la presidenta municipal, Cinthia Teniente, y a su esposo, el senador Emmanuel Reyes, a quienes exigieron congruencia con su discurso de apoyo a las mujeres trabajadoras, pidiendo como única exigencia que se les permita seguir laborando en el jardín principal como lo han hecho históricamente.
