El fin se acerca… ¿Cómo me voy a preparar?

Por Jesús Humberto Maldonado Rodríguez

“Beto, han pasado ya muchos años desde que te conocimos, ¿Cuántos años llevaremos? -Estaban en prepa ya han pasado once años de que los conocí y tuvimos la oportunidad de compartir en el aula. Y ocho años desde que egresaron de prepa. 

-No manches, ya ahora si se ven las canas que te están dejando los alumnos. ¡Gracias por haber sido parte importante de nuestras vidas” 

Mitch Albom, en un texto llamado el “Guardian del tiempo” nos hace una invitación constante para aprovechar del tiempo. En alguna parte de su libro se cuestiona, parafraseo ¿por qué Dios puso fin a nuestros a días? Y se concluye: en que el fin de nuestros días es necesario para que como hombres podamos disfrutar cada uno, para que ellos tengan sentido y presencia. 

Es nuestro gran deseo controlar el tiempo, así lo soñamos, lo queremos y lo expresamos, “oh, señor, detén el tiempo te pido” como lo entona el cantante; nos esforzamos como en aquellos cuentos medievales para conseguir el elixir de la eterna juventud y muchos esfuerzos más que se hacen de continuo. 

Hemos llegado a la última etapa del año, lucecitas de colores por todos lados, olor a ponche, inician las tradicionales posadas y con todo ello, se acerca un misterio de nostalgia, de reflexión, muchas veces provocada por las fechas, se acerca el fin y con ello nos permitimos detenernos. 

Tal vez sea el efecto del clima, la melancolía que encierran las fechas, los recuerdos y las historias que permanecen y algunas tantas que se desvanecen. Sea cual sea la razón es la ocasión que tenemos para frenar o en otras ocasiones incluso dar una vuelta en “U” y retornar hacia otros rumbos, otras historias, otras personas. 

Viene a mi mente un clásico de la literatura y posteriormente del cine: “Cuento de navidad” o “Los fantasmas de Scrooge”, creación de Charles Dickens, aquel personaje cuya historia envuelve a un personaje frio, mezquino y que adolece de un sentido de empatía. 

Mismo personaje que recibe un regalo del tiempo, la oportunidad de hacer ese alto del que hablamos y le acompaña hacer un recorrido por su historia, un viaje al pasado, que lo configura y sienta las bases para ser como hoy es, pero también le es concedido hacer un viaje a su futuro, a lo que será con lo que hoy es, con ese presente que tiene y que es lo que hoy le ha sido dado y donde también se construye. 

Sin duda hace evidente la posibilidad de soñar, de crear y construir una historia diferente con lo que nos ha sido dado y con el tiempo que hoy poseemos para aprovecharlo. Y bueno quiero aprovechar esta ocasión para hacerte la invitación y que emprendas este recorrido personal en tu historia, para contemplar, apreciar, enmendar y mejorar. 

Entonces es tiempo de pensar en lo que fuimos, en las historias que nos construyeron, en los amores que compartimos y los errores que cometimos. Mentira sería pensar y afirmar que hemos sido perfectos, nuestras caídas también nos hacen crecer y nos impulsan a mejorar en cuanto a personas, nos ayudan a construir historias diferentes donde cada individuo acepta sus responsabilidades y con ello de reconstruye en el día a día.

Entonces pensar en ¿Qué hicimos bien? ¿en qué nos equivocamos? ¿Qué aprendizajes nos ha dejado el pasado? Es la oportunidad para poder hacer un balance, entender quienes somos y que nos impulso a actuar, como lo hicimos es un acto de justicia para nuestra historia. Es la oportunidad para ser resiliente y sobreponerse a las situaciones adversas. 

Nuestro pasado es importante, lo que hemos conseguido es lo que hoy nos hace ser como somos, ¿Qué tenemos que mejorar en nuestro presente? ¿Cómo vivimos este tiempo? ¿Realmente nos ayuda en lo que deseamos construir? 

Hoy es lo único que tenemos y es breve, nuestro presente es fugaz, en un instante ya es parte de nuestro pasado, ¿Cómo hago que cada instante cuente? Este es el verdadero reto que tenemos, hacer de nuestros instantes, momentos que se perpetúan en nuestra existencia, es con ese presente la oportunidad que tenemos para construirnos, para trascender. 

Finalmente, soñamos con lo que seremos, es parte de nuestra esencia. Si bien hoy se hace publicidad para no pensar en el futuro y se promete un constante presente, que pareciera no acabar, un presente que evita una ética de corresponsabilidad y que coloca al yo por encima de todo, surgen mujeres y hombres que no se acomodan a un instante, sino que piensan en un mañana. Son valientes que creen en el compromiso, la entrega y la constancia para la construcción de una vida diferente, que los impulsa, que los invita a soñar y sobre todo que los motiva para seguir mejorando. 

Estas ultimas semanas, tenemos la oportunidad de hacer un alto, de pensar de cara a nuestras propias historias en lo que hemos construido, en lo que hacemos cada día y en lo que queremos construir para nuestras propias existencias. Si bien el tiempo se nos acaba, la finitud de nuestra vida biológica sin duda nos puede llegar atemorizar, está el antídoto, quizá ese sea realmente el verdadero elixir de la eterna juventud: nuestra vida trascendental, nuestras experiencias que nos ayudaron a vivir y con las cuales trascendemos, queriendo o no, en las historias que tocamos, en las vidas que nos invitan a ser parte de sus vidas y en aquellas en las que decidimos compartir. 

Deseo que tengamos encuentros con nosotros mismos para llegar al final del año con las manos llenas de frutos, el corazón vaciado de sentimientos que nos impidan crecer y el corazón, alma y mente con sueños a futuros por construir. 

Con cariño Prof. Beto Maldonado. 

 

ANTERIOR

Inició la Feria de Celaya “Regalos de Esperanza 2025”

SIGUIENTE

Asegura Alcalde que Feria de Navidad ha roto récord histórico de asistencia 

ÚLTIMAS

Queridos Reyes Magos

Por: Jesús Humberto Maldonado Rodríguez Queridos reyes magos, espero se encuentren bien y puedan seguir repartiendo