Celaya, Gto; El presidente municipal de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, protagonizó un nuevo episodio de confrontación con la prensa luego de acusar públicamente a reporteros de “parecer pagados por la oposición”, para después retractarse y calificar sus propias palabras como “un resbalón”.
La declaración original ocurrió este miércoles, durante la inauguración de la rehabilitación de un espacio público en la colonia Villas del Bajío, cuando el alcalde defendía el actuar de su administración y la realización diaria de conferencias de prensa.
“Todos los días damos informes a la opinión pública… y los periodistas ahí están, muchos de ellos hasta parecen pagados por la oposición y nos hacen preguntas difíciles”, expresó Ramírez Sánchez ante vecinos del lugar, al tiempo que sostuvo que su gobierno no tiene “nada que esconder”.
El comentario fue pronunciado en un evento público y quedó registrado en grabaciones que posteriormente circularon en redes sociales electrónicas.
Este jueves, en rueda de prensa, el primer edil fue cuestionado de manera directa sobre el sustento de sus palabras. En respuesta, intentó matizar el señalamiento y pese a las evidencias videográficas del momento, negó haber acusado de manera general a los reporteros que acuden a las conferencias municipales.
“No creo que haya dicho que ustedes… lo que sí hemos dicho es que hay algunos periodistas que un día sí y otro día también nos están dando información falsa”, señaló el alcalde, quien aseguró que su molestia derivó de versiones que lo confrontaban con el obispo y sacerdotes de la diócesis de Celaya.
“Nos están echando a pelear con el obispo y los sacerdotes, cuando nosotros tenemos una buena relación con ellos”, afirmó, insistiendo en que se trató de información construida “con verdades a medias”.
Ante la insistencia de los cuestionamientos, Ramírez Sánchez reconoció que su comentario pudo haber sido inapropiado y ofreció una disculpa. “Si así fue, yo les pido disculpas… fue un resbalón mío”, admitió, al tiempo que sostuvo que nunca ha pedido a los medios apoyar o atacar a su gobierno.
En abril del 2025, nueve periodistas celayenses acudieron a interponer una queja ante la Procuraduría de Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PRODHEG), en contra del presidente municipal, Ramirez Sánchez y el director de Fiscalización, Eduardo Griss Kauffman este último, impidió el paso de los comunicadores a una rueda de prensa, a través de sus escoltas, de lo que la PRODHEG lo encontró culpable y emitió una sanción; aunque el Alcalde quien fue señalado por haber asegurado que “apoyaba” económicamente a todos los reporteros, libró la sanción.
