Celaya, Gto.,- En atención a reportes ciudadanos, elementos de la Unidad Canina acudieron a un negocio y a un domicilio particular, en donde se reportaba presunto maltrato animal, aunque al final fue descartado.
El primer suceso se registró en la colonia Los Laureles, en donde se informó que, al interior de un negocio, tenían un perro de raza grande, color blanco con gris, el cual permanecía amarrado día y noche, además de que no le daban de comer ni beber.
Al acudir elementos de la Policía Canina, se entrevistaron con el propietario, quien señaló que durante el día lo mantenía amarrado con la finalidad de evitar que se saliera, al estar cerca de una vía rápida, y por las noches, lo trasladaba a su domicilio para su resguardo.
Así mismo se observó que el canino contaba con comida y agua suficiente, mientras que el lugar se encontraba en buenas condiciones de higiene, por lo cual se descartó el posible maltrato animal, y solo se brindaron recomendaciones de bienestar y cuidado.
En un segundo hecho, se informó de un presunto maltrato en un domicilio en la colonia Los Olivos, ya que se informó que los tenían en condiciones insalubres.
Al acudir la Policía Canina, el propietario señaló que se ausentó de su domicilio por dos días, pero que los perros contaban con alimento y agua suficiente, así como área de sombra para su resguardo.
Una vez se verificó el domicilio, se observó que los perritos no tenían indicios de maltrato físico, así mismo se le brindaron recomendaciones para el bienestar animal, limpieza y supervisión constante de las mascotas.
