Celaya, Gto; Los organismos de la sociedad civil dejaron abierta la posibilidad de emprender acciones jurídicas para frenar la desaparición de los consejos ciudadanos en Celaya, aunque confían en que el Ayuntamiento abra espacios de diálogo antes de tomar una decisión definitiva.
Así lo señaló el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Jorge Gámez Campos, quien destacó que confían en que una vez que el Ayuntamiento tenga la propuesta definitiva escucharán todas las voces de diferentes organismos.
“Hay rutas que todavía estamos analizando y explorando, por supuesto que está la vía jurídica pero en este momento no nos adelantaríamos a los hechos, hay que esperar y en la confianza que hay con la administración pública para que estos espacios de diálogo se abran y se nutran con visiones de distintos enfoques y sectores y entre todos construyamos un modelo de gobernanza que esté a la altura del Municipio”, indicó.
El líder empresarial insistió en que la discusión debe darse en un plano técnico y con participación de distintos sectores, y rechazó la comparación hecha por el alcalde sobre la intervención en asuntos privados.
“Hay que hacer una distinción muy clara entre el ámbito de la iniciativa privada y la administración pública, con mucho respecto, el alcalde es nuestro presidente municipal y fue la persona electa para administrar los recursos públicos y la iniciativa privada es una naturaleza totalmente distinta y un ordenamiento legal totalmente diferente. No hay una relación entre una coca y otra”, afirmó.
Aunque coincidió en la necesidad de revisar y modernizar los órganos de gobierno, Gámez Campos advirtió que eliminar los consejos directivos o reducirlos a figuras consultivas implicaría un retroceso en materia de gobernanza.
“Son 15 ediles que van a tener una responsabilidad histórica (…) de que avancemos o retrocedamos a modelos centralizados de poder”, señaló.
El dirigente destacó que, por el peso económico de Celaya en el estado, debilitar los mecanismos de participación ciudadana afectaría la transparencia, la rendición de cuentas y la calidad de las decisiones públicas.
“Es una regresión que no es sana en términos de democracia (…) ni en el modelo de desarrollo municipal”, concluyó.
