Celaya, Gto; Un nuevo escándalo en la dirección de Desarrollo Urbano fue destapado por la ex trabajadora Catalina Dena Ramírez quien interpuso una denuncia ante la Fiscalía del Estado y en Procuraduría de los Derechos Humanos en contra del director, Luis Martín González Guzmán y el jefe administrativo por presunta difamación y hostigamiento laboral.
“El director de Desarrollo Urbano comenzó a hacer difamaciones hacia mi persona diciendo que me había robado la caja chica, que había robado expedientes e incluso que había robado información de mi computadora y había instalado un software para poder entrar de manera remota y hacer uso de la información lo cual es imposible porque somos servidores públicos y las computadoras están bajo un dominio donde Sistemas tienen la información de quienes entran y salen de las máquinas”, señaló.
Catalina Dena Ramírez, quien estuvo casi nueve años en Desarrollo Urbano como auxiliar de la jefatura administrativa, reveló una serie de irregularidades en la dependencia y que las difamaciones y el hostigamiento laboral es una práctica común que se da en la actual administración.
“Desarrollo Urbano trae un desorden en la cuestión de lineamientos y procedimientos dentro de la dirección, incluso me atrevo pedirle a la ciudadanía que lo reporten porque en nueve años las administraciones habían trabajado muy bien, excepto esta donde ha habido muchos cambios de personal donde los procedimientos no los conoce ni el director, con mucho atraso y rezago de trámites”, acusó.
Los hechos se remontan a febrero con la llegada de Nicolás Andrés Menéndez Ramírez, como jefe administrativo, ya que comenzó a realizar diferentes movimientos en el organigrama de la dependencia.
“Mi integridad ética ya no me estaba permitiendo hacer y ver esas situaciones con despidos injustificados de dos compañeros donde pedía los motivos pero me decían que el director no las quería”, comentó.
Tras las acusaciones del director, la ex empleada señaló que solicitó su cambio de área para cuidar su integridad y el 30 de marzo fue reubicada Tesorería Municipal, sin embargo, no existe un oficio de comisión que respalde ese movimiento.
“Estoy peleando que me reconozcan la antigüedad porque tengo trabajando para el Municipio nueve años, desde el 8 de mayo de 2017. El Municipio maneja una mala praxis cuando cambias a una persona de honorarios a base donde hacen firmar una renuncia que está forzada para que podamos tener el beneficio de una base”, indicó.
Dena Ramírez solicitó una explicación de su futuro laboral a la Tesorería Municipal donde Claudia González España le notificó por mensaje de whatsapp que acudiera a Oficialía Mayor donde fue informada de su baja con un finiquito solo del último año laboral y tampoco le pagaron la última catorcena.
“Me despidieron injustamente porque no hay algo formal ni el motivo de mi baja, yo he tenido que buscar las respuestas porque solo me dijeron por mensaje que mi situación la iba a ver Oficialía Mayor quienes desconocían el tema”, mencionó.
El caso ya está siendo investigado también en la Procuraduría de la Defensa del Trabajo donde había llegado a un acuerdo de una propuesta económica por el despido con el área de asuntos labores pero la Oficialía Mayor le pretende dar un monto muy por debajo de lo acordado ya que Desarrolló Urbano no ha solicitado una constancia de no adeudo ante Control Patrimonial.
“A mí me interesa irme de la mejor manera, sin embargo, no me están dando otra opción y por la parte legal esto va a continuar”.
La ex trabajadora mencionó que interpuso una denuncia en la Fiscalía General del Estado por intimidación por causar daño en contra de Nicolás Andrés Menéndez Ramírez con número de carpeta 44770 y una queja formal ante la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (Prodehg).
