Celaya, Gto; La directora de Medio Ambiente de Celaya, Libia Patiño Ojeda, rechazó que la tala de 424 árboles para la construcción del tren de pasajeros pueda considerarse un ecocidio y aseguró que, con las medidas de mitigación previstas, la zona podría recuperar sus condiciones ambientales en aproximadamente dos años.
“No minimizo para nada el impacto, sé que será un impacto importante, pero estamos hablando que en un proceso de dos años podríamos tener una recuperación del proceso de la obra”, afirmó.
La funcionaria recordó que el censo realizado a lo largo del trazo ferroviario identificó 689 árboles, de los cuales 424 serán retirados, 59 serán trasplantados al Parque Bicentenario y a áreas naturales protegidas, mientras que otros 173 permanecerán sin intervención.
Asimismo, informó que la empresa constructora Mota-Engil ya concluyó los trámites municipales necesarios para realizar las acciones de intervención ambiental contempladas en el proyecto.
Patiño Ojeda detalló que este viernes comenzará el trasplante de los primeros seis árboles hacia el Parque Bicentenario, principalmente jacarandas jóvenes, debido a que presentan mayores probabilidades de supervivencia.
“Estamos en la etapa de preparación porque se van al Parque Bicentenario, donde ya tenemos marcados los primeros trasplantes”, explicó.
La directora señaló que no todos los ejemplares pueden ser reubicados, ya que muchas de las especies presentes en la zona no son nativas de la región y tienen pocas posibilidades de sobrevivir al proceso.
“Los árboles no nativos no son candidatos a un trasplante porque no toleran o no resisten, ya que no existen las condiciones más adecuadas. Hay algunos no nativos que sí se van a trasplantar, que son especímenes jóvenes”, indicó.
La titular de Medio Ambiente afirmó que la dependencia mantiene vigilancia permanente sobre el cumplimiento de las medidas de mitigación que corresponden a la empresa responsable de la obra y aseguró que todas las acciones se realizan conforme a la normatividad.
“No se van a ir todos los árboles; muchos de los árboles se quedan porque no están en el derecho de vía y algunos únicamente requerirán podas”, reiteró.
Finalmente, reconoció la preocupación expresada por distintos sectores de la ciudadanía, pero sostuvo que el proyecto contempla acciones de compensación ambiental y que el municipio supervisará su cumplimiento durante el desarrollo de la obra.
