Cuando la única respuesta es la fe…

Por: Jesús Humberto Maldonado Rodríguez

“¿Profe, vale la pena seguir intentándolo?”

Sí, en las últimas semanas México vivió una emoción muy fuerte, emociones encontradas, muchas veces de acuerdo y otras tantas inconformes, pero en todos lados surgió una cuestión y una afirmación. ¿Y si, sí?

Por todos lados lo hemos visto, lo escuchamos y tal vez en más de alguna ocasión lo vivimos como parte de nuestras conversaciones. 

Un momento interesante para que mas de alguno volviera a creer, que tuviera un poco de esperanza en un mundo que parece cada vez más desesperanzado y presa de la prisa, del descontrol, de la poca reflexión. 

En estos días, recordaba las muchas veces en que a lo largo de estos años de experiencia me han dado la oportunidad de acompañar procesos de muchos de mis alumnos, algunos colegas y padres de familia. Y es que nadie nació siendo sabio, ninguno ha llegado con las respuestas a las grandes interrogantes que nos llegan en algún momento de la vida misma, hasta ahora, a todos nos ha tocado aprender, bajo contextos diferentes, con historias muy independientes, pero siempre con nuevos aprendizajes. 

En cada una de las historias, siempre hay algo que se hace presente, el temor o el miedo, el temor a lo que puede venir y el miedo que se puede experimentar por los escenarios que se presentan frente a las realidades. 

Y no es que el miedo sea algo malo, pues sabemos que frente a los temores y miedos, o nos paralizamos y esperamos algo que no controlamos o bien actuamos y mejoramos aquellos escenarios posibles, frente a nuestras realidades y contextos. 

En un salón de clases, una joven se acercó y pidió un momento de escucha, sus razones tenía y en verdad escuchar su historia, era de admiración, siempre comprometida con su familia, con sus hermanos y con su sueño, había hecho ya un sinfín de actos, pero pareciera que la vida muchas veces se aferra y mantiene en una constante lucha. Cansada, por todo lo que había pasado hasta ese momento, su decisión era una, abandonarlo todo. 

Muchas veces como docentes, hemos deseado tener una varita mágica para ayudar y resolver los problemas, el corazón de miles de maestras y maestros crece cada día, por tratar desde su vocación docente, de compartir herramientas, palabras y orientaciones que ayuden e impulsen a cada uno de los alumnos con los que compartimos. 

Y frente a ellos, las preguntas que nos hacen son muchas veces una luz en el camino, un oasis en medio del camino. Entonces cuando me preguntas sobre si valdrá la pena seguir intentándolo, mi respuesta siempre será un sí. Porque muchas veces es necesario atreverse a más, buscar esos escenarios que nos ayudan a ver que algo aun se construye y queaunque negado muchas veces el dolor en la sociedad hedonista que vivimos, es un cimiento que es sólido, pero que también nos ayuda a seguir conectados con nuestra propia humanidad, hoy tan necesario sentirnos humanos y vivir como tales en nuestros entornos. 

Entonces sí, si vale la pena seguir intentándolo. No claudiques y persevera. 

Finalmente, un comentario sobre las emociones del mundial, sin ser experto en futbol, pero como un docente que comparte cada día con jóvenes y adolescentes, nos ha dejado una gran lección, CREER es necesario. Cuando somos capaces de creer en el potencial de las personas, podemos verlos brillar, esta vez fue en una cancha, llena de sentimientos de un país que confía en sus jóvenes. ¿No podemos hacer lo mismo todos los días en nuestras aulas? ¿Qué nos impide confiar en las generaciones que nos van a relevar? Nuestro mundial sigue, nuestra misión de cazatalentos, la fe en las nuevas generaciones debe ser una apuesta conjunta donde podamos aventurarnos y descubrir muchos talentos que están ahí, en espera de un observador, de un apasionado en las aulas, que los impulse, que crea en ellos y que se aventure en el acompañamiento. 

Con cariño Prof. Beto Maldonado.

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